Bienvenidos a TOROS EN ECUADOR

Bienvenido, amigo aficionado. Lo que aquí encontrará es un esfuerzo de un aficionado como usted, que siente la fiesta con pasión e ilusión. Desde aquí ofreceré mi modesto y muy personal punto de vista sobre la fiesta; podrá encontrar también crónicas de festejos, en distintas partes del territorio ecuatoriano; análisis los momentos más importantes de la fiesta en el mundo taurino.

Gracias por pasar por este sitio...

Grai
Fabián

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El toreo "a la luz de las velas" vuelve a la Belmonte

  Desde hace seis años, y desde las puertas mismas del centro histórico de Quito, el toreo experimenta una particular expresión, distinta a la que el público aficionado de la captital está acostumbrado. 

Por estas fechas y desde entonces, el coqueto y bello coso de la calle Antepara se acurruca entre las primeras sombras que ofrece la noche, y ahí pare un espectáculo taurino sin igual.

Y como exige el toreo mismo, desde el inicio todo se hace con suavidad y ritmo. Rompe el paseíllo, con La Virgen de Triana liderando la procesión; a la luz de cientos de velas que titilan acompañando los requiebros y cantes del flamenco que desciende del tendido, los toreros actuantes llevan en sus hombros las andas, en uno de los momentos más sublimes y profundos de la noche.

Quizá sea por ello, por ese sello tan particular que ha impreso en estos últimos años, que este festival ha ido creciendo en popularidad y prestigio. Al punto que invariablemente se cuelga el "no hay billetes" con semanas de anticipación.

El Festival de la Virgen Esperanza de Triana se ha caracterizado por acartelar a los más connotados exponentes de la torería mundial. En ediciones anteriores han pisado el ruedo del añejo coso figuras del toreo tales como José María Manzanares padre, Enrique Ponce, el nuevo José María Manzanares, Morante de la Puebla, Leandro,  Javier Conde, Miguel Bienvenida, Jose Luis Cobo, entre otros.

El día de mañana tendrá lugar nuevamente este fantástico evento, en su sexta edición. Estarán alternando dos toreros conocidos de la afición que acude al coso belmontino: Enrique Ponce y Javier Conde, que sustituye a Juan Antonio Ruiz "Espartaco", que lamentablemente sufrió una lesión y ha presentado parte facultativo.

Las reses a lidiarse serán de Huagrahuasi y Triana, hierros sobre los que sobra cualquier presentación o comentario, pues son casi una garantía de éxito.

La mesa está servida. Mañana, si Dios lo permite, a las ocho de la noche las roncas voces del flamenco y las cálidas palmas del público acompañarán el arte de Enrique Ponce y Javier Conde.

Que Dios reparta suerte.

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Defensor de qué?


Viene a ser la tercera vez que el Defensor del Pueblo, evidentemente bajo presión de grupos interesados, intenta evitar bajo cualquier medio que los niños menores de 12 años puedan acudir a las corridas de toros en Quito. 



Hace un par de semanas, ya un juez emitió un amparo constitucional mediante el cual deja sin efecto la prohibición emitida por este ente. 


Como padre y aficionado a la fiesta, me opongo y llegaré hasta donde deba llegar, para evitar que alguien, totalmente extraño a mi vida y a mis costumbres, pretenda decirme cómo y qué debo enseñar a mis hijos.

Si hay algo que hay que defender, señor Defensor, es precisamente el derecho de TODOS a ejercer la LIBERTAD, en todas sus manifestaciones; libertad de escoger credo o culto, frente a las diversas expresiones culturales de las sociedades. El resto es pura paja, o puro interés de cuatro prepotentes que quieren imponernos SU VERDAD, y nada más.


Hago un llamado a todos los aficionados a la fiesta; a los padres y madres,  que están convencidos que transmitir la cultura de la fiesta de los toros a sus hijos es un derecho, y que con ello no están convirtiendo a los suyos en criminales desadaptados o en lacras para la sociedad, a pararnos firmes ante este nuevo intento de atropellar  nuestros derechos fundamentales. 

También apelo a los jueces imparciales y sensatos, que parten de esas premisas básicas del derecho de todos y de la libertad de expresión en todas sus formas para impartir justicia. Apóyennos y no permitan que nos impongan “sus verdades”. 

No quiero abundar más, porque creo que se ha dicho ya todo. Ahora hay que actuar para defender nuestros derechos. El movimiento se demuestra andando.

Y como bien ha dicho el maestro Joaquín Sabina, “¡si no gustan de los toros, que no vayan; pero DEJEN YA DE TOCARNOS LOS COJONES!"

Pues eso.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Las pre feriales: rigurosa prueba para los "nuevos"

Desde el día viernes se desarrollan en la Monumental Plaza de Toros Quito las novilladas de pre feria, que como todos los años, convocan a los más nuevos y relevantes prospectos de la torería nacional. A falta de lo que suceda la tarde de hoy, domingo, en los dos primeros festejos se ha abierto la puerta grande, con triunfos del nacional Freddy Segovia, la tarde del viernes 19, y del mexicano Oliver Godoy, en la novillada del sábado 20.

También tuvieron actuaciones entonadas Gabriel Cevallos, que cortó una oreja; Carlos Lárraga, que recorrió el anillo por partida doble y Curro Rodríguez, que se despedía como novillero la tarde del sábado.

Estos ciclos de pre feria son un excelente pretexto para empezar a prender el ánimo taurino entre la afición, que se prepara con máximo interés para acudir a la mayor feria taurina del Ecuador.

Pero además de ello, representan una rigurosa prueba para medir los avances de los nuevos nombres de la torería nacional. Tanto el aficionado que acude a la plaza como quienes llevan los destinos de estos jóvenes prospectos, han de saber valorar y analizar lo bueno, lo malo y lo feo que exhiban en el ruedo estos muchachos. Entendiendo, desde luego, que están recién en sus inicios, y que cualquier fallo de orden técnico es explicable y absolutamente perfectible, en la medida que atesoren lo primordial: madera de toreros.

Porque si hay una verdad tan grande como una catedral es que no se puede engañar, ni dejar que estos mozos se engañen, si es que no reúnen las condiciones necesarias para llegar a ser figuras.

En este sentido, nuestras escuelas deben mirarse en el espejo de lo que acontece en las otros países, como México y Colombia, de donde están saliendo valores interesantísimos para la torería de esos países. Ya no basta entonces con tener candidatos que cumplan con el expediente y punto.

Ecuador necesita con urgencia esos toreros que tomen la posta de aquellos que en algún momento se irán; la apuesta, por tanto, es tener novilleros con un gran potencial competitivo, y que lleguen quizá a superar con creces lo realizado por los profesionales ecuatorianos hasta el día de hoy.

El futuro de la fiesta en nuestro país no solamente depende de los esfuerzos para lograr que la fiesta siga viva; también tienen mucha responsabilidad en ello las nuevas generaciones de toreros; novilleros que tengan el don de sorprender y cautivar el interés del público, para que se les pueda seguir.

Ojalá que de estas oportunidades que la empresa brinda a los jóvenes nuevos valores podamos sacar al menos un par de nombres que conformen el reemplazo generacional de los toreros ecuatorianos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La fiesta de los Toros, en la Universidad



A partir de esta semana, la fiesta de los toros se analiza en las aulas de las universidades de la cuidad de Quito. Gracias a una interesante iniciativa privada, que ha contado con los esfuerzos conjuntos de empresarios y centros docentes universitarios locales, se ha logrado estructurar la Primera Cátedra de Tauromaquia, que a más de ser novedosa en nuestro país, supone un hito inédito en toda  Latinoamérica. 

El periodista español Juan Ramón Romero, conocido conductor del programa televisivo “Toros para Todos” en España y que ha aparecido en también conduciendo el espacio taurino de TV OLÉ del canal local TELEAMAZONAS, es uno de los creadores y promotores de esta idea. 

El primer ciclo de conferencias está teniendo lugar, desde el día lunes pasado, en horarios de 18h00 a 21h00, en la Universidad Central del Ecuador. A esta convocatoria se han inscrito algo más de 60 personas, lo cual supone un marcado éxito, superando incluso las expectativas iniciales.

Se tiene previsto dos nuevos episodios, que se escenificarán en la Universidad San Francisco de Quito, y en el Swissotel, de la ciudad de Quito, respectivamente.

El evento partió plaza el pasado día viernes con la presencia de los empresarios de la empresa quiteña CITOTUSA, copartícipes de la iniciativa; Milton Calahorrano estuvo en representación de gremio de toreros profesionales de Ecuador y por parte de la Universidad Central participó el doctor Clímaco Egas, Decano de la Faculta de Veterinaria y Zootecnia.

Los contenidos de esta cátedra de tauromaquia versarán sobre aspectos históricos del toreo, la fisiología y etología del toro bravo, enunciando además los más recientes aportes investigativos sobre la conducta del toro en la plaza. Todo ello, complementado por charlas magistrales a cargo de los toreros ecuatorianos y españoles, participantes en la próxima feria de Quito. De hecho, se sabe que toreros como Cayetano, Enrique Ponce o Morante de la Puebla habrían comprometido su presencia para charlar abiertamente con los participantes a estas cátedras.
 
Enhorabuena para los creadores y organizadores de esta iniciativa. Este es un aporte vital para lograr una mayor penetración de los principios y verdades de la fiesta de los toros en la afición entusiasta de la capital, lo cual les dotará de argumentos más fuertes para alimentar su pasión, y también para hacer frente a las descabelladas argumentaciones anti-taurinas.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL JULI, inextinguible

Recuerdo muy claramente la tarde del 18 de septiembre de 1998. Frente al televisor, con un grupo de buenos amigos y aficionados, disfrutábamos por la TV, en corrida transmitida en directo por TVE (¡qué tiempos aquellos, en los que los aficionados podíamos ver toros en televisión!) la alternativa del joven prodigio del toreo. Ese mismo jovenzuelo que había causado un revuelo pocas veces visto, al menos en la historia reciente de la fiesta brava. El mismo que días antes, encerrado con 6 novillos en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, logró colgar, él solo, el “no hay billetes”; y más que aquello, triunfar y poner de acuerdo a “su plaza”, la catedral del toreo, nada menos.

Ese mismo día El Juli, con tan solo 16 años, rompía una serie de paradigmas y convencionalismos dentro de la fiesta; ese día de septiembre de hace doce años, se conviertía en el matador de toros más joven de la historia, inaugurando así una prometedora carrera a la que muchos “entendidos” del toreo quisieron gafar o reventar. Otros, que no se equivocaron desde luego, apostaron a que el joven diestro de Madrid tendría una exitosa carrera como matador de toros.

Sin embargo, doce años después, pocos han “pegado centro” en sus predicciones. Casi nadie, salvo aquellos más cercanos al torero, probablemente, pudo imaginar el crecimiento explosivo de este torero, y las cotas tan altas que ha llegado a tocar. Nadie pudo atisbar siquiera que este grandioso torero haya logrado reinventarse, siguiendo una ruta complicadísima y muy arriesgada: dejar ese cómodo reducto que había logrado construir gracias a su carisma y a su prodigiosa facilidad para entender el toreo; esa graciosa y desenfadada manera de encarar cada tarde, o inclusive su fácil interpretación del tercio de banderillas, que inteligentemente dejó de lado al darse cuenta de que esa era una aldea quemada por un tal David Fandila, y que por ahí probablemente no iba la cosa.

Julián se jugó entera su carrera y cuanto había logrado hasta entonces. Emprendió en la búsqueda del torero grande que residía dentro de sí y se metió en las honduras de su ser para buscar la profundidad, la pureza; el toreo total, en suma.

Le costó sangre, sudor y más de una lágrima seguir convenciendo a la afición, a los públicos y a los presidentes de plaza, que no entendían por dónde iba el torero con ese “cambio” de mentalidad y con su nueva propuesta. Muchos le protestaron, le criticaron y creyeron ver el ocaso del torero.

Pero se equivocaron del medio a la mitad. De hecho, El Juli ha sido el epicentro mismo del toreo desde hace varias temporadas, y su responsabilidad y profesionalismo le han llevado a asumir retos de máxima relevancia, marcando el paso en todo momento para la mayoría de compañeros de escalafón.

Y así, hasta el día de hoy. Cuando ha caído ya el telón de la temporada taurina en los ruedos europeos, aparece una vez más la luminosa e inextinguible figura de Julián López como clarísimo y casi solitario vencedor. Al cierre de esta temporada 2010, queda claro que El Juli ha sido de nuevo el torero más importante del año. Varios medios especializados han destacado su impresionante e imparable temporada; muestra de ello, hace pocos días le ha sido otorgada la prestigiosa “oreja de oro”, que concede Radio Nacional de España al triunfador de la temporada española.

Si bien las frías estadísticas revelan números de festejos y apéndices obtenidos, también dejan ver cómo Julián planteó su temporada 2010: comparecencias en las primeras plazas de la geografía española, en carteles de máxima responsabilidad y en las que dio invariablemente la talla y demostró a golpe cantado su vitola de primera figura del toreo.

A estas alturas, difícilmente alguien podrá poner en duda que Julián López El Juli es uno de los toreros más importantes de la historia de la tauromaquia. Con sus 28 años recientemente cumplidos, el joven torero madrileño aún tiene mucho por desarrollar y crecer –si es que es esto posible, claro- pues afición y raza le sobran.

jueves, 21 de octubre de 2010

David White, o el testimonio de una fiesta brava sin fronteras.

En momentos en los que la fiesta de los toros parecería ser una composición de vocablos sucios e indignos, en los que ser aficionado a los toros es casi un ejercicio heroico ante ciertos conglomerados sociales que buscan imponer violentamente “su verdad”, el suceso de la celebración de la tercera edición de la Feria del Aficionado Práctico ha sido toda una reafirmación de que, al menos en nuestro país, la pasión por la fiesta de los toros sigue tan viva como siempre.

Fueron tres fines de semana intensos y con preciosos detalles de torería de todos los alternantes, que en esta ocasión fueron los aficionados, que usualmente acuden a las plazas a ver a los de luces practicar el arte del toreo. Esta vez, y por unos momentos, fueron los aficionados, gente común y corriente –pero con una pasión poco común y nada corriente- los que soñaron ser toreros; los que soñaron el toreo.

Y de este nutrido grupo de aficionados participantes destacó brillantemente el irlandés David White – ¡sí, un irlandés! - que compitió torera y dignamente por el premio al triunfador de la feria, que finalmente recayó en manos de Rodrigo Patiño Terán.

Y aunque la distinción del triunfador recayó en alguien más, David se mostró como un gran aficionado práctico que atesora gran oficio, mucho valor y torería. Este rubicundo y menudo aficionado irlandés nos demostró que la pasión por la tauromaquia no tiene fronteras y que no entiende de razas, ni de culturas distintas y que no es privativa de los pueblos hispanoamericanos. 

Con su actitud y afición desbordantes, David volvió a demostrar que la de los toros es una pasión que invade agresivamente los sentidos de forma irremisible y que cuando entra en nuestro cuerpo y alma, no se va nunca. Que es un dulce veneno, pero que lejos de matarnos, nos da vida a raudales.

¡Viva la fiesta de los toros sin fronteras!

domingo, 17 de octubre de 2010

Feria del Aficionado Práctico: un gran final



Reseña:

La tarde de hoy, en el hermoso paraje de Tambo Mulaló, Provincia de Cotopaxi, se puso el broche final a la tercera edición de la Feria del Aficionado práctico. Rodrigo Patiño Terán y el irlandés David White fueron los triunfadores de la tarde, al cortar ambos las dos orejas de sus oponentes. Al final, Rodrigo Patiño se erigió como el triunfador de la feria, en su tercera edición.

Se lidiaron ejemplares de Santa Coloma, Peñas Blancas, Solano-Peñaherrera, San Isidro, Triana, La Viña y Cerro Viejo, que permitieron, en términos generales, el lucimiento de los aficionados en plaza. Rodrigo Patiño, dos orejas; Juan Sebastián Roldán, oreja; Alberto Rodríguez (Venezuela), vuelta; Álvaro Sevilla, palmas; José Sabay, oreja; David White, dos orejas; Diego Mejía, oreja.

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Los nubarrones negros de la tarde, e incluso alguna inoportuna gota que caía bordeando la hora de inicio del festejo, nos hizo pensar que nos acompañaría un desapacible temporal durante la tarde. Pero a medida que fue llegando la gente, con sus ilusiones y sus nervios, las nubes y las ganas de llover se fueron dispersando.

Rompió el paseíllo y allá iban, con talante parsimonioso y elegante, nuestros amigos; esos a quienes vemos con frecuencia en nuestras casas, en la calle o en el trabajo, vestidos de toreros, para ser y sentirse toreros, una tarde más.

Rompió plaza Rodrigo Patiño, lidiando un grandón ejemplar de Santa Coloma, que tuvo como mayor virtud su gran nobleza. El gordo lo entendió a la perfección desde que se estiró en el primer lance con el capote, con el que saludó austero pero preciso y muy templado. Esa gran virtud de él, de saber correr hacia atrás los toros, como jugando con ellos, no sólo que es vistosa sino que tiene unos efectos magníficos para enseñarlos a embestir.

El pupilo de Santa Coloma se empleó bien y con clase en el caballo de picar y en la faena de muleta mostró fijeza y buen son. Rodrigo Patiño le recetó la lidia perfecta, templando los muletazos, llevándolo largo y sin atacarle demasiado, pues el de Santa Coloma no tuvo demasiada fuerza. Menor lucimiento ofreció el ejemplar por el pitón izquierdo, por el que tendía a echarse y a protestar. Por eso, Rodrigo basó su quehacer en la mano diestra.

Faena muy técnica y estructurada,  que además contó con varios momentos de inspiración e improvisación, pero igualmente ejecutados con poderío y oficio.

Pinchó sin soltar en su primer intento, y en el segundo encuentro dejó casi media estocada, algo caída, pero de efectos fulminantes en el buen ejemplar de Santa Coloma, que a su muerte recibió la vuelta al ruedo, como justo premio a su buen juego. Y a las manos del bueno de Rodrigo fueron a dar las dos orejas del novillo.

Juan Sebastián Roldán pechó con un ejemplar de Peñas Blancas que no tuvo demasiada fuerza, y que además protestaba si se le sometía por abajo. No pudo lucirse mayormente con el capote, salvo su saludo valiente a porta gayola, que fue muy aplaudido por los presentes. Con la muleta se entonó y centró cuando logró tomarle el aíre al novillo, toreando con la mano izquierda; por ahí llegaron los mejores muletazos del trasteo de muleta de Juan Sebastián.

Se tiró a matar con mucha verdad, hasta por dos ocasiones, y en las  dos la espada se fue algo trasera. Sin embargo, destacó su forma de encarar la suerte suprema. Cortó una merecida oreja.

El venezolano Alberto Rodríguez no tuvo su tarde. Sorteó un novillo poco colaborador de Solano Peñaherrera. Procuró ponerse por ambos pitones, pero el acoplamiento nunca llegó del todo. Además, no estuvo tampoco acertado con la espada. Recorrió el anillo como premio a su presencia en esta tarde.

El aficionado ambateño Álvaro Sevilla tuvo una decidida y vibrante actuación ante un encastado y temperamental ejemplar de San Isidro, que a momentos lo desbordó. Así y todo, el joven aficionado se esmeró por templar y someter las embestidas de su oponente y logró pasajes ciertamente interesantes por ambos pitones. De no haber estado desacertado con la espada, seguro habría cortado algún trofeo.

José Sabay ratificó las buenas sensaciones que ya dejó en los asistentes cuando compareció en su primera tarde en esta feria. Su saludo capotero fue vistoso y con cierto empaque, y destacó de el las dos medias verónicas, muy mecidas y plásticas, con las que cerró su toreo de capa. Se dobló poderoso por abajo con su ejemplar para iniciar su faena de muleta, que fue larga y con varios momentos de mucha plasticidad y gusto. Se tiró a matar pero la espada cayó atravesada. El novillo dobló sin darle oportunidad de repetir la suerte. Fue premiado con una justa oreja.

La sorpresa más grata de la feria seguramente fue la presencia del aficionado irlandés David White. De su primera comparecencia salió lanzado directamente a la final, merced a una gran actuación, plena de valor y oficio. Esta tarde volvió a derrochar valor y seguridad, frente a un gran novillo de La Viña, que fue bravo y tuvo transmisión. Toreó David con mucha expresividad con el capote y destacó en un gran galleo para llevar al novillo a la cabalgadura. Su inicio de faena fue sobrio, muy torero y templado. Logró momentos de mucho lucimiento, sobre todo por la emotividad de su trasteo. Mató de estocada al encuentro, que fue fulminante y de efectos espectaculares. El palco concedió una oreja pero el público pidió el segundo trofeo para el irlandés.

Diego Mejía fue otra de las gratas novedades de la feria, y llegó a la final luego de una brillante labor en la tarde de su presentación. Esta tarde el sello de su actuación fue la actitud y predisposición para dar espectáculo; estuvo lucido toreando con la capa, cubrió con brillo el tercio de banderillas y  con la muleta, aunque con altibajos, también dejó algún muletazo estimable. Cortó una oreja como premio a su decidida actuación.

jueves, 14 de octubre de 2010

Presentados los carteles oficiales de la Feria de Quito "Jesús del Gran Poder" 2010

Un nutrido grupo de aficionados a la fiesta ha acudido esta noche al llamado de la empresa CITOTUSA, gestora de la Plaza de Toros Quito, que ha presentado de forma oficial los carteles de la Feria de Quito "Jesús del Gran Poder" del año 2010.

El acto fue presidido por el empresario Juan Fernando Salazar, Presidente de CITOTUSA, quien destacó como hito más importante la celebración de los cincuenta años de la Plaza de Toros Quito y de su feria. En su intervención recordó el legado histórico de la fiesta de los toros en la ciudad de Quito, al tiempo de hacer un llamado a la unidad de la afición taurina para defender, hoy más que nunca, las corridas de toros y la tradición taurina que tiene Quito y el Ecuador.

Luego de ello, pasó a detallar las fechas y combinaciones de la Feria quiteña, que para este año propone la novedad de una corrida goyesca nocturna, hecho sin precedentes para el caso de la Feria de Quito "Jesús del Gran Poder", que se ha caracterizado desde siempre por celebrarse a las doce del medio día. Esto, ha dicho Salazar, en razón de que para el día domingo 27 de noviembre se realizará el Censo Nacional, lo cual impedirá la celebración normal de la feria, justamente en ese día.

Por ello, la empresa se ha visto en la necesidad de estructurar, para el día viernes 3 de diciembre, una novillada con picadores al medio día, y por la noche, a partir de las veinte horas, la corrida de toros al estilo goyesco.

Las combinaciones de los carteles de la feria son las siguientes:


Lunes, 29 de noviembre. 12h00. Toros de Vista Hermosa para Sebastián Castella, José María Manzanares y Cayetano Rivera Ordóñez.

Martes, 30 de noviembre. 12h00. Toros de Huagrahuasi y Triana para Enrique Ponce, Morante de la Puebla y Curro Rodríguez, que tomará la alternativa.

Miércoles, 1 de diciembre. 12h00. Toros de Peñas Blancas para Andy Cartagena, y de Santa Coloma para Rafaelillo y Álvaro Samper.

Jueves, 2 de diciembre. 12h00. Festival Benéfico. Novillos de varias ganaderías para Enrique Ponce, Sebastián Castella, El Fandi, Cayetano Rivera Ordóñez, Martín Campuzano y Álvaro Samper.

Viernes, 3 de diciembre. 12h00. Novillos de La Trinidad para Andy Cartagena, Diego Silveti y
Hernán Tapia.

Viernes, 3 de diciembre. 20h00. Corrida Goyesca. Toros de Mirafuente y Huagrahuasi para
Miguel Abellán, El Fandi y Martín Campuzano.

Sábado, 4 de diciembre. 12h00. Toros de Huagrahuasi y Triana para Guillermo Albán, Sebastián Castella y El Fandi

Domingo, 5 de diciembre. 12h00. Novillos de Mirafuente para Andy Cartagena, Juan del Álamo
y Pablo Santamaría

Lunes, 6 de diciembre. 12h00. Toros de La Trinidad para Víctor Puerto, Guillermo Albán y
Julio Benítez "El Cordobés"

sábado, 23 de enero de 2010

LA FIESTA DE LOS TOROS: Ritos de Vida y Muerte

La fiesta de los toros es un permanente juego con la muerte. Y es, a su vez, la conjugación mística de una serie de ritos que se inician mucho antes del espectáculo mismo. Ritos de una celebración ancestral, en la que el torero se convierte en el “sacerdote” u oficiante de dicha ceremonia. El espectáculo taurino, desde sus mismos inicios, ha estado permanentemente ligado a lo religioso. Prueba de ello son los múltiples íconos y fragmentos del espectáculo que han ido incorporando simbologías, nombres de santos, y otras convicciones religiosas.

TORO Y TORERO: ARTÍFICES DEL RITUAL

El rito inicial es vida misma, que se renueva tarde a tarde en el ruedo taurino. El hombre y el animal, protagonistas del ceremonial, ofrendan generosamente sus vidas.

El toro de lidia llegará horas antes de la corrida al coso taurino, trayendo desde el campo bravo un intenso y hermoso bagaje: los años plenamente vividos en los que maceró su bravura y dio sustancia y forma a la hermosura de su especie zoológica.

El torero, por su parte, ha dejado guardado en un cajón sus años de infancia, pensando en el toro, en la gloria. Desde muy pequeño, el torero sueña con vérselas con el fiero toro de lidia,venciendo generosamente sus miedos y temores más negros,ofrenda que renueva la esperanza de triunfo de la vida sobre la muerte.

Para el torero, el ritual del espectáculo comienza en su soledad, en un cuarto de hotel de cualquier pueblo o ciudad. Se recoge íntimamente para orar y ponerse en manos del Todopoderoso, para que lo libre de todo mal. Para ello, despliega sobre su mesa de noche o repisa toda la imaginería que expresa sus creencias religiosas: estampas de santos y vírgenes, cuidadosamente dispuestos al amparo de una vela; repasa con devoción algunas oraciones que le dan fuerza y le confortan el espíritu.

VESTIRSE DE TORERO

Sobre una silla, como manda la tradición y el ritual, se habrá dispuesto el traje de luces: la taleguilla, colocada cuidadosamente sobre el asiento. Sobre esta, la montera -¡jamás sobre la cama, porque es malfario!-; el chaleco y la chaquetilla, dispuestos sobre el espaldar de la silla, dejan ver sus bellísimos bordados en seda y lentejuela; el capote de paseo espera pacientemente el momento de envolverle al torero, momentos antes del paseíllo, tarea que supone en sí misma casi un rito mismo.

Un par de horas antes de la corrida, y apenas sin haber comido, el diestro comienza el ritual de vestirse de torero. Da inicio su particular pasión, en secreto y a puerta cerrada. Le acompañarán tan sólo su mozo de espadas y alguno de sus más íntimos. El silencio se impone, pues no cabe mayor diálogo ni argumento. Si acaso, romperá el silencio un pasodoble añejo con sabor torero tarareado tímidamente por el matador.

Para el torero, vestirse de luces es un honor y un orgullo. Se cubre la piel del hombre para que resplandezca la armadura del héroe y del mito momentos más tarde en el coso taurino. Cada tarde, el ritual de vestirse de luces evoca dramáticamente a la mortaja, último atuendo del ser mortal que deja lo terreno para trascender a lo eterno.

EL PASEÍLLO

Minutos antes de que se abra el portón de doble hoja del patio de cuadrillas, los toreros pasan quizá sus momentos más angustiosos. La ansiedad y los nervios se dibujan en sus gestos duros o en las sonrisas un tanto fingidas, entre el ir y venir de la gente que rodea a los toreros, en busca de un autógrafo, un apretón de mano o una fotografía con el maestro.

Entonces, es preferible refugiarse en la pequilla capilla de la plaza para ponerse en presencia del Todopoderoso, una vez más. Otros, prefieren un rincón solitario y que nadie ni nada les perturbe; así pueden imaginar la faena soñada… y la gloria.

Clarines y Timbales anuncian el inicio de la corrida. Liados el capote de paseo, los toreros actuantes aprietan fuerte el cuerpo, las manos, los glúteos y miran al cielo o a los tendidos. Se desean suerte, y que sea lo que Dios quiera.

El paseíllo es uno de los momentos más sublimes y ceremoniosos del espectáculo. La elegancia y altivez de los matadores que dirigen las cuadrillas; el colorido y belleza de los trajes; el runruneo de la plaza y los acordes dramáticos del pasodoble que se desgrana de las alturas, acompañan el inicio de la corrida. La suerte está echada, no hay vuelta atrás.

EL TORO: OFRENDA NECESARIA

La ofrenda, elemento indispensable del ritual, es por supuesto el toro bravo. Animal fiero y hermoso donde los haya, nace, vive y muere por y para este ceremonial.

Todo un lujo de ofrenda, que vende muy cara su muerte en el ruedo. Muerte digna, alejada de procesadoras de alimentos, o industrias de balanceados, que transforman animales en subproductos de consumo de las sociedades.

El toro vive, aún luego de muerto porque es fuerza creadora. El toro sale a la plaza y recibe la admiración y aclamación por su belleza sin igual, por su bravura y su soberbia. “Bruto glorioso, divino salvaje, el toro es indomable”, dice de él Gougand.

LA SANGRE IMPRIME VIDA NUEVA

En el sacrificio, la sangre el es medio purificador. En la fiesta brava, la sangre derramada es igualmente el elemento que valida un espectáculo que es más real y auténtico que cualquiera otra manifestación cultural o artística. Toro y torero provienen de la sangre, y expandirla o derramarla es sinónimo de regeneración. Conjunción mística con los elementos naturales: tierra, fuego y sol.

TORO Y TORERO: UNA RELACIÓN INDISOLUBLE

Juntos, toro y torero protagonizarán la obra artística más completa y hermosa que pueda existir. La faena, en sus diferentes fases, es un compendio de toda expresión de arte. Es el epicentro del que han partido verdaderas joyas de la escultura, la pintura, la música, la literatura y la danza, a cargo de sus más insignes exponentes.

LA PUREZA DE LAS FORMAS

Y el ritual continúa con la lidia. Cada capotazo o muletazo deberá ser ejecutado dentro de unos cánones de pureza y verdad para alcanzar lo sublime, para crear arte trascendente. Mientras más cerca pase el toro del cuerpo del torero, habrá más verdad y generosidad; mientras más lento sea el toreo, habrá más pureza. Mientras más en redondo el toreo, más cercano y comparable al cosmos.

LA MUERTE: SÍMBOLO DE ENTREGA

La muerte imprime un sello indeleble a una apasionada entrega entre toro y torero. Ciertamente, la mayoría de las veces es el torero el que se levanta con el triunfo, una vez culminada la suerte suprema. Cuando el torero monta su espada, se entrega devotamente a su pasión y a su propio destino. Este será el único momento de la lidia en el que el diestro perderá de vista las armas mortales de su oponente, para concentrarse en el sitio en el que ha de introducir el acero.

Así y todo, no hay que olvidar que la historia taurina está tapizada de nombres de toreros, muertos también por asta de toro. Es entonces cuando la dimensión de héroe y mito se cumple a cabalidad. Porque el torero es conciente del terreno que pisa y de la muerte que le espera.

Sabe con total certeza cuál será su victimario, y sin embargo se entrega con pasión a ese probable sacrificio; juega con el y entrega su cuerpo frágil a la fuerza descomunal de su enemigo.

La fiesta de los toros vive porque renace cada tarde, con la consumación de toros y cada uno de sus ritos y símbolos. Porque su magia, colorido y dramatismo no la dejan pasar desapercibida. No hay medias tintas ni paños tibios en ella: o se la ama y se la vive con pasión, o se la rechaza.

UN FELIZ AÑO 2010...

Casi termina el primer mes de este nuevo año 2010, y recién yo, pecador, me asomo a este espacio para saludarles a todos ustedes, que me favorecen usualmente con sus visitas y la preferencia de su lectura. Mis disculpas por ello.


Y vayan de paso mis mejores deseos para que este 2010 sea mejor que el que terminó, en todo sentido. Y que Dios bendiga abundantemente la vida de todos y cada uno de nosotros.


Que en lo taurino, tengamos más festejos en todo el mundo taurino. Que venzamos a los antis, pero sobre la base de vencer nuestras propias desuniones y diferencias internas, que es, para mí, el principal enemigo que tiene la fiesta.


Que el mundo deje de calentarse. Que se enfríen las cabezas ambiciosas de los países más ricos del planeta, y que nos consideren a todos como parte fundamental de este mundo, y no una lamentable consecuencia de ir todos en el mismo coche.


Que el toro bravo, ser majestuoso que nos une a todos en la pasión por esta bella fiesta, siga campeando feliz, íntegro y altivo en las dehesas.


Un gran abrazo para todos, y que Dios reparta suerte