lunes, 29 de noviembre de 2010

Feria de Quito 2010: Castella triunfa en la primera de feria

Reseña:

Algo menos de tres cuartos de entrada en tarde de sol y viento. Se lidiaron 6 toros de Vistahermosa, distintos en presentación, bajos de raza y complicados en general para la lidia. Sebastián Castella, ovación y oreja; Cayetano, palmas y pitos; Álvaro Samper, silencio y silencio.

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El famoso fenómeno climatológico de La Niña, que está viviendo nuestro país en los últimos tiempos, ha traído lluvias sin fin y mucho frío. Los quiteños hemos soportado temperaturas gélidas, que han llegado incluso a registrar los tres grados centígrados.

Sin embargo, el día de hoy que marcaba el inicio de la Feria de Quito Jesús del Gran Poder 2010, el sol apareció nuevamente en todo su esplendor. Desde muy temprano en la mañana el cielo se pintó de azul y las nubes se ausentaron por un largo rato. 

Pensaba yo para mis adentros que, mientras el Defensor del Pueblo logró imponer su voluntad para que los niños menores de 12 años no puedan asistir a los festejos taurinos, el astro rey y los elementos, en cambio, hicieron gala de su afición a los toros y se asomaron sin miedo al ruedo quiteño la tarde de hoy. Ojalá y el sol nos acompañe todas las tardes. Ya sabemos pues que toros sin sol son equivalentes a graderíos de la plaza sin niños. 

La plaza no se llenó, ciertamente; y muy probablemente en ese hecho, casi inédito en la historia de esta feria, haya tenido que ver la decisión arbitraria de imponernos una forma de pensar y de educar a nuestros hijos. O quizá, por los cambios que se dieron en el cartel inaugural. Quién sabe.

El pregón inaugural de fiesta tuvo como pregonero de lujo al filósofo francés Francis Wolf, defensor acérrimo de la fiesta brava en todo el mundo. Su discurso fue una invitación cordial a toda la afición quiteña a sentirnos parte de la fiesta de los toros, donde quiera que ésta se manifieste, y a concebirla como una fiesta viva y culta. 

Otro que se asomó con decisión en el ruedo quiteño fue el francés Sebastián Castella, que estuvo sobrio y muy seguro toda la tarde. En su primero estuvo templado y elegante toreando de capa, y con la muleta demostró mucho valor ante un ejemplar incierto y con peligro por el pitón izquierdo. Lo sometió el francés con aplomo y solvencia, logrando varias series muy macizas. Pinchó en el primer encuentro y tampoco estuvo acertado con el descabello, perdiendo así la posibilidad de cortar la primera oreja de la tarde.

Con su segundo volvió a estar avasallador por seguridad y valor, ante un toro que no tenía un pase y que medía al torero por ambos pitones. Se la jugó el torero, y tanto provocó al toro de Vistahermosa que éste le propinó una voltereta de la que cayó de fea manera. Con el público a su favor y con más determinación aún, prosiguió buscando el triunfo. Cortó una merecida oreja luego de dejar una muy buena estocada.

Cayetano se presentó en Quito sin demasiada fortuna. Sorteó un primer ejemplar que fue manso y que siempre tomó los engaños que le ofreció el madrileño con la cara alta y distraído. Estuvo firme Cayetano, y sobre la base de aguantar las embestidas inciertas de su oponente, logró varios muletazos muy estimables por ambas manos. Pasaportó a su enemigo de tres cuartos de estocada, que resultó tendida y algo caída.

Con su segundo tuvo menos fortuna aún, pues el serio ejemplar que hizo quinto de la tarde tampoco le brindó oportunidades para mayor lucimiento. Hay que decir que el torero madrileño tampoco estuvo demasiado confiado y con ello, no hubo forma de hacer faena. Luego de pasar de muleta por bajo al ejemplar tomó la espada, con la que tampoco estuvo muy fino.

El nacional Álvaro Samper entró por sustitución del torero sustituto, David Fandila “El Fandi”. Tuvo el infortunio de ver cómo su primero se desgraciaba en el ruedo, luego de un feo costalazo. El toro apuntaba alguna opción, y por ello Álvaro lo saludó entusiasta con la capa. Luego del puyazo, que fue muy fuerte para sus ya menguadas fuerzas, el toro se inutilizó para la lidia sin permitirle el lucimiento al torero de la tierra.

El segundo de su lote tuvo algo más de movilidad pero nunca atendió con fijeza a los engaños que le presentaron los subalternos y el propio Samper. 

Manseó el ejemplar de Vistahermosa y el torero local tardó mucho tiempo tratando de centrarse con el toro en distintos sitios de la plaza. Finalmente, cerrado en el terreno de las tablas, Samper logró robarle algunos muletazos que el público cariñoso le jaleó, aunque aquello no haya tenido mayor trascendencia en virtud de las condiciones del toro que el torero quiteño tuvo enfrente.

Pinchó dos veces antes de dejar una estocada casi entera, y escuchó algunas palmas de parte del respetable.

Terminó así un festejo que dejó un sabor no muy dulce en los labios. Los “vistahermosas” no fueron, esta vez, los ideales colaboradores para que el inicio de feria de este año fuera más auspicioso.

Fotografías cortesía de Juan Antonio de Labra

viernes, 26 de noviembre de 2010

VI Festival Virgen Esperanza de Triana: Enrique Ponce corta tres orejas

RESEÑA

Lleno en los tendidos en noche nublada y algo fría. Se lidiaron tres ejemplares de Huagrahuasi (1ro, 2do y 4to, bien presentados y de buen juego en general) y uno de Triana, que hizo 3ro, complicado pero que terminó a más en la muleta del torero de Chiva. Enrique Ponce, oreja y dos orejas; Javier Conde, oreja y oreja.
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En un marco incomparable de público e intensas sensaciones, se desarrolló el Sexto Festival Virgen Esperanza de Triana, en la tradicional Plaza Belmonte de Quito.

Se encontraron en el ruedo belmontino las contrastadas tauromaquias de Enrique Ponce y Javier Conde, que en conjunto ofrecieron un muy interesante espectáculo.

Enrique Ponce sorteó dos ejemplares de distinta condición; su primero, de Huagrahuasi, fue un colaborador y noble ejemplar con el que estuvo muy asentado y aseado.  

Toreó de forma airosa yelegante con el capote, con el que lució también en un quite por verónicas, muy templadas y rítmicas.

Inició faena de muleta de forma portentosa, como es habitual en el torero valenciano. Los momentos más intensos los consiguió toreando en redondo por la mano diestra, en series muy conjuntadas y ligadas. Para entonces, ya Los del Río jaleaban su quehacer mientras el público aplaudía entusiastamente al maestro de Chiva.
 
No tuvo la misma intensidad el trasteo por el pitón izquierdo, por donde el pupilo de Huagrahuasi se empleó con menos claridad. Así y todo, Ponce lo intentó y consiguió muletazos al natural que tuvieron mucha sustancia.

Se vino a menos el astado de Huagrahuasi, sintiéndose sometido por la poderosa muleta de Enrique Ponce. Quiso irse a tablas el novillo, y ahí lo sujetó el torero para colofonar su actuación con algunos muletazos circulares. muy ovacionados por el respetable. Se le fue baja la estocada al valenciano a la hora de pasaportar a su enemigo, pero ello no fue óbice para que la presidencia de plaza le concediera la primera oreja de la noche. 

Si su primero fue noble y colaborador, su segundo, del hierro de Triana, propuso una pelea incierta de inicio, que Ponce tuvo que ir desentrañando poco a poco. A pies juntos le recibió con el capote, con mucha cadencia y suavidad. 
Brindó su muerte a Doña Judith Terán, madre del matador y empresario José Luis Cobo.
 
Con la muleta pasó alguna fatiga, sobre todo al inicio, pues el novillo  medía mucho y se revolvía en un palmo de terreno. Así y todo, Ponce echó mano de su privilegiada técnica para imponerse al burel y estructurar una seria y compacta faena, de series muy meritorias por ambos pitones. 
No encontró lo blando en su primer encuentro con la espada y dejó una gran estocada de ejecución, aunque un tanto trasera. en su segundo viaje.  El público y la presidencia premiaron su gran labor concediéndole las dos orejas.

El malagueño Javier Conde, que entró en el cartel por  la vía de la sustitución  por baja del veterano Espartaco, tuvo una actuación intermitente. No logró lucir del todo  con el capote en su primero. De su saludo inicial destacó la media verónica, de gran factura, y  luego, un personal quite por chicuelinas.
Con mano zurda vinieron los mejores muletazos de su faena. Por ese pitón el novillo se empleó  acometiendo con clase y son, aunque Conde no lo acabó  de aprovechar.

Luego de un pinchazo hondo, dejó una estocada casi entera, bien colocada y efectiva y cortó la oreja de su primero.

Mejor estuvo el malagueño en su segundo, con el que demostró un poco más de seguridad y confianza.

Su trasteo de muleta esta vez fue algo más entonado, sobre todo a partir de la segunda serie por la mano diestra, a la que imprimió ligazón, ritmo y pellizco. Con la mano izquierda la faena alcanzó algún pasaje interesante e inspirado, ante el beneplácito del respetable.

Conde marcó varias pausas a su trasteo y desplegó su particular repertorio, no siempre lucido y conjuntado. Así y todo, mantuvo el interés del abarrotado escenario, que le jaleó con fuerza.

Emborronó con la espada las cotas alcanzadas en su trasteo de muleta. Así y todo, la autoridad le concedió la oreja..

Un año más, el festival de la Belmonte fue un éxito rotundo, tanto por la gran presencia del público como por el resultado artístico. ¡Enhorabuena, José Luis!. 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El toreo "a la luz de las velas" vuelve a la Belmonte

  Desde hace seis años, y desde las puertas mismas del centro histórico de Quito, el toreo experimenta una particular expresión, distinta a la que el público aficionado de la captital está acostumbrado. 

Por estas fechas y desde entonces, el coqueto y bello coso de la calle Antepara se acurruca entre las primeras sombras que ofrece la noche, y ahí pare un espectáculo taurino sin igual.

Y como exige el toreo mismo, desde el inicio todo se hace con suavidad y ritmo. Rompe el paseíllo, con La Virgen de Triana liderando la procesión; a la luz de cientos de velas que titilan acompañando los requiebros y cantes del flamenco que desciende del tendido, los toreros actuantes llevan en sus hombros las andas, en uno de los momentos más sublimes y profundos de la noche.

Quizá sea por ello, por ese sello tan particular que ha impreso en estos últimos años, que este festival ha ido creciendo en popularidad y prestigio. Al punto que invariablemente se cuelga el "no hay billetes" con semanas de anticipación.

El Festival de la Virgen Esperanza de Triana se ha caracterizado por acartelar a los más connotados exponentes de la torería mundial. En ediciones anteriores han pisado el ruedo del añejo coso figuras del toreo tales como José María Manzanares padre, Enrique Ponce, el nuevo José María Manzanares, Morante de la Puebla, Leandro,  Javier Conde, Miguel Bienvenida, Jose Luis Cobo, entre otros.

El día de mañana tendrá lugar nuevamente este fantástico evento, en su sexta edición. Estarán alternando dos toreros conocidos de la afición que acude al coso belmontino: Enrique Ponce y Javier Conde, que sustituye a Juan Antonio Ruiz "Espartaco", que lamentablemente sufrió una lesión y ha presentado parte facultativo.

Las reses a lidiarse serán de Huagrahuasi y Triana, hierros sobre los que sobra cualquier presentación o comentario, pues son casi una garantía de éxito.

La mesa está servida. Mañana, si Dios lo permite, a las ocho de la noche las roncas voces del flamenco y las cálidas palmas del público acompañarán el arte de Enrique Ponce y Javier Conde.

Que Dios reparta suerte.

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Defensor de qué?


Viene a ser la tercera vez que el Defensor del Pueblo, evidentemente bajo presión de grupos interesados, intenta evitar bajo cualquier medio que los niños menores de 12 años puedan acudir a las corridas de toros en Quito. 



Hace un par de semanas, ya un juez emitió un amparo constitucional mediante el cual deja sin efecto la prohibición emitida por este ente. 


Como padre y aficionado a la fiesta, me opongo y llegaré hasta donde deba llegar, para evitar que alguien, totalmente extraño a mi vida y a mis costumbres, pretenda decirme cómo y qué debo enseñar a mis hijos.

Si hay algo que hay que defender, señor Defensor, es precisamente el derecho de TODOS a ejercer la LIBERTAD, en todas sus manifestaciones; libertad de escoger credo o culto, frente a las diversas expresiones culturales de las sociedades. El resto es pura paja, o puro interés de cuatro prepotentes que quieren imponernos SU VERDAD, y nada más.


Hago un llamado a todos los aficionados a la fiesta; a los padres y madres,  que están convencidos que transmitir la cultura de la fiesta de los toros a sus hijos es un derecho, y que con ello no están convirtiendo a los suyos en criminales desadaptados o en lacras para la sociedad, a pararnos firmes ante este nuevo intento de atropellar  nuestros derechos fundamentales. 

También apelo a los jueces imparciales y sensatos, que parten de esas premisas básicas del derecho de todos y de la libertad de expresión en todas sus formas para impartir justicia. Apóyennos y no permitan que nos impongan “sus verdades”. 

No quiero abundar más, porque creo que se ha dicho ya todo. Ahora hay que actuar para defender nuestros derechos. El movimiento se demuestra andando.

Y como bien ha dicho el maestro Joaquín Sabina, “¡si no gustan de los toros, que no vayan; pero DEJEN YA DE TOCARNOS LOS COJONES!"

Pues eso.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Las pre feriales: rigurosa prueba para los "nuevos"

Desde el día viernes se desarrollan en la Monumental Plaza de Toros Quito las novilladas de pre feria, que como todos los años, convocan a los más nuevos y relevantes prospectos de la torería nacional. A falta de lo que suceda la tarde de hoy, domingo, en los dos primeros festejos se ha abierto la puerta grande, con triunfos del nacional Freddy Segovia, la tarde del viernes 19, y del mexicano Oliver Godoy, en la novillada del sábado 20.

También tuvieron actuaciones entonadas Gabriel Cevallos, que cortó una oreja; Carlos Lárraga, que recorrió el anillo por partida doble y Curro Rodríguez, que se despedía como novillero la tarde del sábado.

Estos ciclos de pre feria son un excelente pretexto para empezar a prender el ánimo taurino entre la afición, que se prepara con máximo interés para acudir a la mayor feria taurina del Ecuador.

Pero además de ello, representan una rigurosa prueba para medir los avances de los nuevos nombres de la torería nacional. Tanto el aficionado que acude a la plaza como quienes llevan los destinos de estos jóvenes prospectos, han de saber valorar y analizar lo bueno, lo malo y lo feo que exhiban en el ruedo estos muchachos. Entendiendo, desde luego, que están recién en sus inicios, y que cualquier fallo de orden técnico es explicable y absolutamente perfectible, en la medida que atesoren lo primordial: madera de toreros.

Porque si hay una verdad tan grande como una catedral es que no se puede engañar, ni dejar que estos mozos se engañen, si es que no reúnen las condiciones necesarias para llegar a ser figuras.

En este sentido, nuestras escuelas deben mirarse en el espejo de lo que acontece en las otros países, como México y Colombia, de donde están saliendo valores interesantísimos para la torería de esos países. Ya no basta entonces con tener candidatos que cumplan con el expediente y punto.

Ecuador necesita con urgencia esos toreros que tomen la posta de aquellos que en algún momento se irán; la apuesta, por tanto, es tener novilleros con un gran potencial competitivo, y que lleguen quizá a superar con creces lo realizado por los profesionales ecuatorianos hasta el día de hoy.

El futuro de la fiesta en nuestro país no solamente depende de los esfuerzos para lograr que la fiesta siga viva; también tienen mucha responsabilidad en ello las nuevas generaciones de toreros; novilleros que tengan el don de sorprender y cautivar el interés del público, para que se les pueda seguir.

Ojalá que de estas oportunidades que la empresa brinda a los jóvenes nuevos valores podamos sacar al menos un par de nombres que conformen el reemplazo generacional de los toreros ecuatorianos.

jueves, 18 de noviembre de 2010

La fiesta de los Toros, en la Universidad



A partir de esta semana, la fiesta de los toros se analiza en las aulas de las universidades de la cuidad de Quito. Gracias a una interesante iniciativa privada, que ha contado con los esfuerzos conjuntos de empresarios y centros docentes universitarios locales, se ha logrado estructurar la Primera Cátedra de Tauromaquia, que a más de ser novedosa en nuestro país, supone un hito inédito en toda  Latinoamérica. 

El periodista español Juan Ramón Romero, conocido conductor del programa televisivo “Toros para Todos” en España y que ha aparecido en también conduciendo el espacio taurino de TV OLÉ del canal local TELEAMAZONAS, es uno de los creadores y promotores de esta idea. 

El primer ciclo de conferencias está teniendo lugar, desde el día lunes pasado, en horarios de 18h00 a 21h00, en la Universidad Central del Ecuador. A esta convocatoria se han inscrito algo más de 60 personas, lo cual supone un marcado éxito, superando incluso las expectativas iniciales.

Se tiene previsto dos nuevos episodios, que se escenificarán en la Universidad San Francisco de Quito, y en el Swissotel, de la ciudad de Quito, respectivamente.

El evento partió plaza el pasado día viernes con la presencia de los empresarios de la empresa quiteña CITOTUSA, copartícipes de la iniciativa; Milton Calahorrano estuvo en representación de gremio de toreros profesionales de Ecuador y por parte de la Universidad Central participó el doctor Clímaco Egas, Decano de la Faculta de Veterinaria y Zootecnia.

Los contenidos de esta cátedra de tauromaquia versarán sobre aspectos históricos del toreo, la fisiología y etología del toro bravo, enunciando además los más recientes aportes investigativos sobre la conducta del toro en la plaza. Todo ello, complementado por charlas magistrales a cargo de los toreros ecuatorianos y españoles, participantes en la próxima feria de Quito. De hecho, se sabe que toreros como Cayetano, Enrique Ponce o Morante de la Puebla habrían comprometido su presencia para charlar abiertamente con los participantes a estas cátedras.
 
Enhorabuena para los creadores y organizadores de esta iniciativa. Este es un aporte vital para lograr una mayor penetración de los principios y verdades de la fiesta de los toros en la afición entusiasta de la capital, lo cual les dotará de argumentos más fuertes para alimentar su pasión, y también para hacer frente a las descabelladas argumentaciones anti-taurinas.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL JULI, inextinguible

Recuerdo muy claramente la tarde del 18 de septiembre de 1998. Frente al televisor, con un grupo de buenos amigos y aficionados, disfrutábamos por la TV, en corrida transmitida en directo por TVE (¡qué tiempos aquellos, en los que los aficionados podíamos ver toros en televisión!) la alternativa del joven prodigio del toreo. Ese mismo jovenzuelo que había causado un revuelo pocas veces visto, al menos en la historia reciente de la fiesta brava. El mismo que días antes, encerrado con 6 novillos en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, logró colgar, él solo, el “no hay billetes”; y más que aquello, triunfar y poner de acuerdo a “su plaza”, la catedral del toreo, nada menos.

Ese mismo día El Juli, con tan solo 16 años, rompía una serie de paradigmas y convencionalismos dentro de la fiesta; ese día de septiembre de hace doce años, se conviertía en el matador de toros más joven de la historia, inaugurando así una prometedora carrera a la que muchos “entendidos” del toreo quisieron gafar o reventar. Otros, que no se equivocaron desde luego, apostaron a que el joven diestro de Madrid tendría una exitosa carrera como matador de toros.

Sin embargo, doce años después, pocos han “pegado centro” en sus predicciones. Casi nadie, salvo aquellos más cercanos al torero, probablemente, pudo imaginar el crecimiento explosivo de este torero, y las cotas tan altas que ha llegado a tocar. Nadie pudo atisbar siquiera que este grandioso torero haya logrado reinventarse, siguiendo una ruta complicadísima y muy arriesgada: dejar ese cómodo reducto que había logrado construir gracias a su carisma y a su prodigiosa facilidad para entender el toreo; esa graciosa y desenfadada manera de encarar cada tarde, o inclusive su fácil interpretación del tercio de banderillas, que inteligentemente dejó de lado al darse cuenta de que esa era una aldea quemada por un tal David Fandila, y que por ahí probablemente no iba la cosa.

Julián se jugó entera su carrera y cuanto había logrado hasta entonces. Emprendió en la búsqueda del torero grande que residía dentro de sí y se metió en las honduras de su ser para buscar la profundidad, la pureza; el toreo total, en suma.

Le costó sangre, sudor y más de una lágrima seguir convenciendo a la afición, a los públicos y a los presidentes de plaza, que no entendían por dónde iba el torero con ese “cambio” de mentalidad y con su nueva propuesta. Muchos le protestaron, le criticaron y creyeron ver el ocaso del torero.

Pero se equivocaron del medio a la mitad. De hecho, El Juli ha sido el epicentro mismo del toreo desde hace varias temporadas, y su responsabilidad y profesionalismo le han llevado a asumir retos de máxima relevancia, marcando el paso en todo momento para la mayoría de compañeros de escalafón.

Y así, hasta el día de hoy. Cuando ha caído ya el telón de la temporada taurina en los ruedos europeos, aparece una vez más la luminosa e inextinguible figura de Julián López como clarísimo y casi solitario vencedor. Al cierre de esta temporada 2010, queda claro que El Juli ha sido de nuevo el torero más importante del año. Varios medios especializados han destacado su impresionante e imparable temporada; muestra de ello, hace pocos días le ha sido otorgada la prestigiosa “oreja de oro”, que concede Radio Nacional de España al triunfador de la temporada española.

Si bien las frías estadísticas revelan números de festejos y apéndices obtenidos, también dejan ver cómo Julián planteó su temporada 2010: comparecencias en las primeras plazas de la geografía española, en carteles de máxima responsabilidad y en las que dio invariablemente la talla y demostró a golpe cantado su vitola de primera figura del toreo.

A estas alturas, difícilmente alguien podrá poner en duda que Julián López El Juli es uno de los toreros más importantes de la historia de la tauromaquia. Con sus 28 años recientemente cumplidos, el joven torero madrileño aún tiene mucho por desarrollar y crecer –si es que es esto posible, claro- pues afición y raza le sobran.